25 DE SEPTIEMBRE: Cuando la educación superior echó raíces: el antecedente histórico de la universidad en suelo riojano
Un 25 de septiembre trascendió en los debates parlamentarios y provinciales como un hito para la educación pública de la región. El impulso universitario en La Rioja permitió que miles de jóvenes de la provincia y del NOA accedieran a la formación profesional sin migrar a las grandes capitales.
A lo largo del siglo XX, la lucha del pueblo riojano por contar con instituciones de educación superior propias fue una constante impulsada por docentes, profesionales y dirigentes locales. La distancia geográfica con los centros académicos tradicionales de Córdoba o Buenos Aires representaba una barrera histórica para las familias del interior riojano.
Con las primeras leyes de creación institucional y el posterior desarrollo de las aulas universitarias en la capital y sedes del interior, La Rioja transformó su perfil socioeconómico. Profesiones vinculadas a la agronomía, la salud, las ciencias sociales y la ingeniería comenzaron a nutrirse de egresados locales formados para responder a los desafíos del territorio árido y productivo.
Hoy, la consolidación del sistema universitario público en la provincia se erige como el motor de la investigación científica, el desarrollo regional y la movilidad social ascendente para la juventud de los Llanos, el Velasco y el Famatina.
DATO CURIOSO
Los primeros estudios universitarios en La Rioja funcionaron en sedes prestadas y casonas históricas del centro capitalino, donde los propios estudiantes acarreaban bancos para equipar las aulas antes de tener sus campus propios.
