Angelelli a 49 años: el mártir que moldea la política de La Rioja

Angelelli, a 49 años de su asesinato: el obispo mártir que sigue moldeando la política riojana

Cada 4 de agosto, La Rioja detiene su ritmo para recordar a Monseñor Enrique Angelelli, el obispo asesinado durante la última dictadura cívico-militar cuyo legado trasciende el ámbito religioso y se instala, con fuerza creciente, en las decisiones de gobierno de la provincia.

Un crimen confirmado, una memoria vigente

El 4 de agosto de 1976, el cuerpo de Monseñor Enrique Angelelli fue hallado al costado de la Ruta 38, camino a la capital riojana. La camioneta en la que viajaba junto al entonces vicario episcopal Arturo Pinto volcó en circunstancias que durante décadas fueron presentadas como un accidente de tránsito. Sin embargo, en 2014 la Justicia confirmó lo que muchos ya sospechaban: se trató de un homicidio premeditado.

Angelelli regresaba de Chamical. Apenas 15 días antes, los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias habían sido secuestrados, torturados y asesinados en esa misma localidad. El obispo había officiado la misa de sus funerales y llevaba consigo documentos que pretendían esclarecer esos crímenes. Nunca llegó a destino.

Quién fue Angelelli

Nacido en Córdoba el 17 de julio de 1923, hijo de inmigrantes italianos, Enrique Ángel Angelelli Carletti fue ordenado sacerdote en 1949 tras formarse en Roma. En 1968, el papa Pablo VI lo designó obispo de La Rioja.

Inspirado por el Concilio Vaticano II y los lineamientos de la Conferencia de Medellín, Angelelli construyó una pastoral centrada en los sectores más postergados. Promovió cooperativas y organizaciones sindicales entre trabajadores rurales, mineros y empleadas domésticas, desafiando abiertamente las estructuras de poder económico y político de la época. Su lema fue tan simple como profundo: “un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”.

Un legado que se traduce en políticas públicas

A casi medio siglo de su muerte, la figura de Angelelli no quedó relegada a la memoria histórica. En La Rioja, su nombre y su pensamiento fueron absorbidos por la gestión provincial de manera concreta.

El Plan Angelelli es quizás el ejemplo más visible. Gabriela Pedrali, diputada nacional y exministra de Desarrollo Social provincial, es una de las figuras que más impulsa este programa habitacional destinado a los sectores más vulnerables. Según Pedrali, el plan superó las 900 viviendas entregadas y apunta a una integración socio-urbana que va más allá de la construcción edilicia.

“No solo construimos casas, sino que fomentamos comunidades. Trabajamos para convertir una casa en un hogar y un barrio en una comunidad, explicando a las familias quién fue Angelelli y por qué este programa lleva su nombre”, sostuvo la funcionaria.

Los datos del Censo 2022 respaldan el impacto de estas políticas: el 76% de los riojanos son propietarios de sus viviendas, un indicador que la provincia asocia, en parte, a programas como este.

La memoria como política de Estado

Délfor Brizuela, Secretario de Derechos Humanos de La Rioja, conoció a Angelelli en su adolescencia. Desde su cargo, lideró iniciativas de memoria que incluyen la señalización de sitios históricos, la creación de la Ruta de los Mártires y la publicación de documentos sobre perseguidos durante la dictadura.

Brizuela también recordó un episodio personal que marcó su trayectoria: cuando su tía fue detenida por la dictadura en Tucumán, su familia recurrió al obispo. “Él nos dijo: ‘Estén orgullosos de su hermana. Los jóvenes nos están enseñando un camino que debemos emprender para que cambien las cosas'”, relató el funcionario.

Para Brizuela, la vigencia del mensaje de Angelelli excede lo histórico: “Nos interpela a estar en las trincheras de las luchas actuales, como la defensa del agua, la tierra y el trabajo, o el combate contra la violencia de género y la violencia institucional”.

Una influencia que llega hasta el gobernador

La penetración del ideario de Angelelli en la cultura política riojana tiene otro indicador elocuente. El gobernador Ricardo Quintela adoptó la frase “un oído en el pueblo” como lema de su gestión, una apropiación simbólica que evidencia hasta qué punto la figura del obispo mártir sigue funcionando como referencia ideológica en la provincia.

Este 4 de agosto, a 49 años del crimen, La Rioja volverá a conmemorar su figura en el Paraje El Pastor, donde se erige un parque en su memoria. La fecha es feriado provincial y el acto busca, una vez más, articular memoria, verdad y justicia como pilares de la identidad riojana.

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