Falta medicación para Parkinson en Chilecito: qué hacer

Angustia en Chilecito: vecinos con Parkinson no consiguen su medicación

Desde hace semanas, muchas familias de Chilecito y de toda La Rioja que conviven con el Parkinson enfrentan una situación que genera miedo e incertidumbre: llegan a la farmacia a buscar su medicación y se van con las manos vacías. “Está faltando”, les dicen. Y la fecha estimada para que vuelva a haber stock es, en el mejor de los casos, varios meses adelante.

El motivo es concreto: Pfizer, el laboratorio que cubría el 65% de la demanda nacional del fármaco levodopa + carbidopa —vendido bajo la marca Lebocar—, detuvo su producción de manera intempestiva por “demoras en la manufactura”. Sin ese medicamento, que es el tratamiento base para controlar los síntomas de esta enfermedad neurodegenerativa —temblores, rigidez, dificultades para moverse—, la calidad de vida de los pacientes se deteriora de manera visible y rápida.

En la Argentina hay alrededor de 130.000 personas con Parkinson. Ante la ausencia de Lebocar, muchos recurrieron a Parkinel, del laboratorio nacional Bagó, que hasta entonces cubría cerca del 20% del mercado. La demanda se disparó y ese producto también desapareció de las góndolas.

Lo que más preocupa a médicos y pacientes es que este tratamiento no puede suspenderse de golpe. Hacerlo implica riesgos serios para la salud. Por eso la angustia crece día a día.

Desde Bagó informaron que ya reforzaron su producción al máximo y que trabajan con la Anmat para responder a la demanda inesperada. Sin embargo, triplicar o cuadruplicar la fabricación en pocos días no es posible.

El Ministerio de Salud de la Nación convocó a una reunión entre la red de pacientes y el laboratorio nacional, y comunicó que Pfizer retomaría la producción en noviembre. Pero el comunicado oficial de la propia compañía indica que la normalización del abastecimiento llegaría recién hacia marzo de 2027. Una diferencia que no es menor.

Ramiro Huber, médico especialista en salud pública y ex viceministro de Santa Fe, resume el malestar de muchos: “Los pacientes con Parkinson quedamos a la deriva. Esto es un claro ejemplo de lo que sucede cuando el mercado gobierna el sector salud. El Estado tenía herramientas para evitar esta situación y no las usó”.

Huber señala que el Estado pudo haber realizado una compra internacional de urgencia, una licitación con productos de países limítrofes o adquirir el principio activo para que laboratorios públicos lo elaboren. Nada de eso ocurrió.

Para los vecinos de Chilecito que atraviesen esta situación, el primer paso es no suspender la medicación por cuenta propia y consultar al médico de cabecera. Laboratorios Bagó también puso a disposición su Servicio de Orientación Integral para orientar a los pacientes: bago.com.ar/servicio-de-orientacion-integral, o al 0800 666 2454, de lunes a viernes de 9:30 a 17:30.

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