El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero, el cual arrojó un 2,9%, repitiendo exactamente la cifra de enero. Con este dato, la inflación acumulada en el primer bimestre del 2026 escala al 5,9%, mientras que el ritmo interanual ya alcanza un preocupante 33,1%.
A pesar de las expectativas del Gobierno Nacional de iniciar un camino hacia el “costo cero” a mitad de año, los datos confirman diez meses consecutivos sin desaceleración mensual, lo que mantiene en alerta a los sectores productivos y comerciales de La Rioja.
Tarifazos: El motor de la inflación en febrero
A diferencia de otros meses donde los alimentos eran el principal impulso, en febrero el rubro que más subió fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 6,8%.
Este salto responde directamente a:
- La quita de subsidios nacionales.
- El ajuste en las tarifas de servicios públicos dispuesto para las provincias.
- El cambio en los criterios de segmentación energética.
En segundo lugar, se ubicó Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,3%), impulsado fuertemente por el aumento en el precio de la carne, un insumo básico en la mesa de las familias riojanas.
La polémica por la “Canasta Vieja”
Existe una controversia técnica que impacta en la percepción de estos números. El Gobierno decidió no actualizar la fórmula de medición (que utiliza una canasta de consumo del año 2004 en lugar de una más moderna de 2018). Si se hubiera actualizado, los servicios tendrían más peso en el índice, lo que probablemente habría arrojado una inflación más alta debido a los recientes tarifazos.
El ministro Luis Caputo justificó la postergación argumentando que el cambio se hará cuando el proceso de desinflación se consolide, estimando que eso ocurrirá recién entre julio y agosto.
¿Qué se espera para los próximos meses?
El presidente Javier Milei mantiene su pronóstico de que la inflación bajará después de marzo. Sin embargo, las consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central han comenzado a corregir sus proyecciones al alza.
Mientras que el sector de indumentaria y calzado se mantuvo estancado (0%), los precios regulados (aquellos que dependen de decisiones estatales) subieron un 4,3%, lo que sugiere que la presión sobre el bolsillo riojano seguirá siendo alta mientras continúe el reordenamiento de las tarifas de energía y transporte.
