Siete familias de Patquía recibieron las llaves de su casa propia
En el departamento Independencia, a pocos kilómetros de Chilecito, siete familias riojanas cumplieron uno de los sueños más buscados: tener un techo propio. El acto se realizó en Patquía y contó con la presencia del gobernador Ricardo Quintela, quien encabezó una jornada que combinó entrega de viviendas, adjudicación de lotes y firma de convenios.
Tres de las siete viviendas se entregaron a través del Plan Angelelli, un programa que recupera hogares dañados por fenómenos climáticos. Con estas llaves, el plan acumula 26 soluciones en el departamento Independencia, 19 de ellas destinadas a familias que habían perdido o visto afectada su casa por las inclemencias del tiempo. En toda la provincia, el programa ya superó las 1.030 soluciones habitacionales.
“Vamos a seguir colaborando con las familias mediante el Plan Angelelli y con las familias que recibieron los 10 lotes con servicios”, dijo Quintela durante el acto. El mandatario también adelantó que el Estado aportará recursos financieros para que los adjudicatarios de los lotes puedan iniciar la construcción y contar con luz y agua desde el primer momento.
La diputada nacional Gabriela Pedrali, referente del Plan Angelelli, destacó el trabajo cotidiano que hay detrás de cada entrega. “Por ahí lo que no vemos detrás del plan es la enorme cantidad de acciones que se realizan todos los días para poder cumplirlo. Estas viviendas fueron afectadas por un fenómeno climático; se fueron entregando por grupos y todavía estamos trabajando en tres más”, señaló.
En el mismo acto se firmó un convenio marco entre el Plan Angelelli y el Municipio de Patquía para dar continuidad a las intervenciones. También se entregaron ayudas económicas a estudiantes de quinto año del secundario y se adjudicaron diez lotes con servicios básicos.
Las otras cuatro viviendas de la jornada llegaron a través del Programa de Mejoramiento Habitacional “Al Lado de la Gente”, sostenido con fondos municipales y respaldo provincial. Dos de esas casas tenían obra avanzada y fueron terminadas con materiales y mano de obra municipal. Las otras dos se construyeron desde cero con la participación directa de sus beneficiarios: trabajadores municipales del área de construcción que pusieron horas extras para levantar sus propios hogares.
Una historia que, en el interior riojano, se repite con el esfuerzo de muchos y el sueño concreto de pocas familias a la vez.
