Nace la historieta argentina: El debut de Mafalda y su imborrable lazo con el sentir del interior
Un 29 de septiembre de 1964, la revista Primera Plana publicó por primera vez la tira cómica Mafalda, creación del genial dibujante mendocino Quino. El impacto de la pequeña contestataria caló hondo en los hogares de todo el país, incluyendo las aulas y bibliotecas de La Rioja.
El origen de Mafalda se remonta a una campaña publicitaria que finalmente no se concretó, lo que le permitió a Joaquín Salvador Lavado —Quino— adaptar la tira para su publicación editorial en septiembre de 1964. En pocas semanas, las reflexiones ácidas, pacifistas y profundamente humanas de esa niña porteña conquistaron al público argentino y traspasaron rápidamente las fronteras nacionales.
A través de personajes entrañables como Felipe, Manolito, Susanita o Miguelito, la historieta retrató de manera magistral las contradicciones de la clase media argentina, las desigualdades del país y las tensiones políticas de los años sesenta y setenta. En La Rioja, Mafalda se convirtió en lectura obligada de escuelas, diarios locales y talleres culturales, acompañando debates sobre la paz, la democracia y la justicia social.
Aunque Quino ambientó la tira en Buenos Aires, su mirada crítica conectó de inmediato con el federalismo y el espíritu progresista que agitaba los centros estudiantiles del interior. Hoy, a seis décadas de aquel debut, sus viñetas mantienen una vigencia asombrosa y siguen haciéndonos pensar a los riojanos de todas las edades.
DATO CURIOSO
En la capital riojana, la figura de Mafalda suele ser homenajeada en ferias del libro locales y murales educativos, donde docentes utilizan las viñetas de Quino para enseñar filosofía y derechos humanos a niñas y niños del interior provincial.
