Hornos de fundición, escorias y memoria: Chilecito investiga su historia industrial
Hay sitios en Nonogasta, Vichigasta y Faúndula que guardan parte de la historia que hizo a Chilecito lo que es. Los hornos de fundición que todavía permanecen en esos parajes son testigos mudos de una época de auge minero e industrial que marcó al departamento. Hoy, un proyecto de investigación quiere que esa historia no se pierda, y que la comunidad sea parte de cuidarla.
La iniciativa se llama “Escorias que cuentan historias” y está a cargo de la arquitecta Florencia Chechi. Su objetivo es recuperar y difundir el patrimonio industrial del departamento, poniendo el foco en esos espacios que muchas veces pasan desapercibidos o que, por desconocimiento, terminan siendo intervenidos y dañados sin querer.
Aurora Ramírez, responsable de la cartelera de Cultura Municipal, fue una de las impulsoras del encuentro que reunió a vecinos, docentes, representantes de instituciones educativas e historiadores. Según explicó, la convocatoria nació de una preocupación concreta: hay personas que se acercan a estos sitios sin saber lo que representan, y eso puede generar daños irreparables en lugares de alto valor histórico.
“La idea es que el conocimiento proteja”, podría resumirse el espíritu del proyecto. Porque cuando la comunidad sabe lo que tiene, lo cuida de otra manera.
El trabajo también apunta a algo más concreto: generar herramientas para que los concejales puedan avanzar en la elaboración de una ordenanza que proteja estos espacios patrimoniales. Una norma que le dé respaldo legal a la conservación de lo que Chilecito heredó de su pasado industrial.
Las invitaciones al encuentro llegaron a través de las secretarías de Turismo y de Cultura, y la respuesta de la comunidad fue alentadora. Vecinos que quizás nunca habían pensado en esos hornos como patrimonio, salieron del encuentro con otra mirada sobre lo que los rodea.
Chilecito tiene historia en sus piedras, en sus escorias, en sus estructuras de barro y metal. “Escorias que cuentan historias” es, en ese sentido, mucho más que una investigación: es una invitación a conocer, valorar y proteger lo que es propio.
