La Rioja sin clases: el ajuste universitario de Milei golpea a la UNLaR y la UTN

Las universidades públicas de La Rioja atraviesan una semana sin actividad académica por una medida de fuerza que vuelve a colocar en el centro del debate la política de financiamiento del Gobierno nacional. Docentes de la Universidad Nacional de La Rioja y de la UTN Regional La Rioja iniciaron este martes 26 de mayo un paro total que se extenderá hasta el sábado 30, con impacto directo en clases, exámenes y tareas administrativas.

La protesta fue convocada por los gremios SIDIUNLAR, adherido a CONADU, y ARDU, nucleado en CONADU Histórica. La decisión se enmarca en un reclamo nacional por recomposición salarial y mayores recursos para el sostenimiento del sistema universitario público.

El conflicto tiene una dimensión especialmente sensible en La Rioja, donde la UNLaR cumple un rol central en la formación profesional, la investigación y la presencia educativa en el interior provincial. La paralización de actividades afecta no solo a estudiantes de la Capital, sino también a quienes dependen de las sedes regionales para acceder a estudios superiores sin migrar a otras provincias.

Desde el sector gremial advierten que la situación dejó de ser únicamente salarial y pasó a convertirse en una discusión sobre el modelo universitario. Clara Chevalier, referente de CONADU, definió el escenario como una “crisis inédita” y cuestionó la falta de respuestas oficiales frente a la pérdida del poder adquisitivo docente.

Según los gremios, los salarios universitarios acumulan una caída superior al 50%. En ese contexto, Octavio Miloni, dirigente de CONADU, señaló que el deterioro también alcanza al sector preuniversitario, como el Colegio San Martín. Indicó que, históricamente, los salarios universitarios estaban por encima del escalafón provincial, pero que hoy esa relación se invirtió y los haberes provinciales superan en alrededor de un 30% a los universitarios.

La situación también golpea a docentes que viajan hacia sedes del interior. Diego Morales, secretario general de SIDIUNLAR, sostuvo que muchos trabajadores ya no pueden sostener los costos de traslado y que el endeudamiento con tarjetas de crédito se volvió una herramienta habitual para cubrir gastos básicos.

El paro abre una nueva etapa de tensión entre los gremios universitarios y la Nación. Mientras el Gobierno defiende su política de ajuste fiscal, las universidades advierten que sin financiamiento suficiente se pone en riesgo la continuidad normal del sistema público. En La Rioja, la medida deja una señal clara: el conflicto universitario ya impacta de lleno en la vida educativa, laboral y territorial de la provincia.

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