Quintela abre dos plantas textiles y critica la política económica nacional

Quintela desafía el modelo nacional: abre dos plantas textiles y advierte que La Rioja perdió 4.000 empleos industriales

En un escenario nacional marcado por cierres de fábricas y contracción económica, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, encabezó el anuncio de la apertura de dos nuevas plantas industriales en la capital provincial y aprovechó el acto para confrontar directamente con la política económica del gobierno nacional.

La inversión corresponde a la empresa textil ENOD y permitirá incorporar entre 120 y 150 trabajadores de manera progresiva. Para Quintela, el hecho no es solo una noticia económica: es un argumento político.

“Mientras hay fábricas que cierran, empresas que se van y comercios que bajan sus puertas en cada una de las provincias argentinas, estamos diciendo que, en un contexto adverso, viene una empresa a darnos la satisfacción de decir que no todo está perdido”, afirmó el mandatario durante su discurso.

El Estado como herramienta, no como obstáculo

Las nuevas instalaciones funcionarán en los predios de ex Debefil y ex Usina de Artes, espacios que suman 4.200 y 5.000 metros cuadrados respectivamente. Ambos fueron cedidos transitoriamente por el gobierno provincial a la compañía privada, un esquema que el propio Quintela defendió como modelo de intervención activa del Estado.

“Acá le cedimos a la fábrica las dos naves que precisa para poder desarrollar su actividad. Es un capital e inmueble muy importante que la Provincia cede para que la empresa se pueda instalar”, explicó, diferenciándose así de la doctrina del libre mercado que impulsa la administración de Javier Milei.

El plan incluye además un programa de formación laboral de tres meses articulado con la Asociación Obrera Textil (AOT). Los participantes recibirán capacitación teórica y práctica financiada por ENOD, con prioridad de contratación al finalizar el proceso.

El golpe al Parque Industrial riojano

Lejos de ocultar el impacto de la crisis, Quintela expuso cifras contundentes: La Rioja acumuló la pérdida de casi 4.000 puestos de trabajo en su Parque Industrial. A ese número se suman las bajas en contratos de organismos nacionales, la retracción del comercio local y el freno de la obra pública.

En el tramo más político del acto, el gobernador comparó el escenario actual con el de la gestión de Alberto Fernández, durante la cual se inauguraron naves en el mismo predio. “Teníamos dificultades y problemas, pero siempre había una perspectiva positiva para un futuro que podía corregirse en el camino del crecimiento”, señaló.

Denunció también que el deterioro económico se traduce de forma “exponencial” en situaciones críticas, incluyendo el crecimiento visible de personas en situación de calle en los centros urbanos del país.

150 empleos, 150 familias

Quintela cerró el acto con un mensaje dirigido a la dimensión humana del empleo. “La posibilidad de que 150 trabajadores se incorporen significa 150 familias que van a tener garantizado el sustento para sus hijos a partir de su propio esfuerzo”, remarcó, estableciendo un vínculo directo entre la falta de trabajo y la desintegración del tejido social.

Con esta apuesta productiva, La Rioja busca posicionarse como un espacio de resistencia ante la recesión nacional, combinando infraestructura estatal, inversión privada y articulación sindical.

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