Quintela endurece su discurso contra el Gobierno nacional y llama al peronismo a forjar una unidad con “contenido real”
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, intensificó sus críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei y convocó al movimiento peronista a avanzar en un proceso de unidad política que vaya más allá de las formas y se traduzca en propuestas concretas para los sectores más vulnerables del país.
Un mensaje político con destinatario claro
Las declaraciones del mandatario riojano se produjeron en el marco de los actos conmemorativos en honor a Monseñor Enrique Angelelli, desarrollados en La Rioja, donde Quintela aprovechó la presencia de dirigentes de distintos espacios políticos para lanzar un mensaje que combinó crítica al oficialismo y llamado a la cohesión opositora.
“Tenemos que construir una Argentina sin odio, sin rencor y con mucho amor, para transformar este país en beneficio de la gente y de todos los argentinos”, sostuvo el gobernador ante la prensa.
La frase, cargada de simbolismo político, no fue casual. Quintela la enmarcó en una crítica directa a las políticas nacionales, apuntando especialmente al impacto que estas tienen sobre los sectores más golpeados de la sociedad.
Jubilados, docentes y trabajadores: los “no enemigos” del Estado
Uno de los pasajes más contundentes del discurso de Quintela fue su defensa explícita de los grupos que, según él, están siendo perjudicados por las decisiones del Ejecutivo nacional.
“Los jubilados no son sus enemigos. Las personas con discapacidad no son sus enemigos. Los trabajadores, los docentes, el sistema sanitario, los humildes y los sectores más vulnerables no son sus enemigos. Para ellos tienen que gobernar, no para los poderosos”, afirmó.
El gobernador también reivindicó el rol activo del Estado como herramienta de justicia social, señalando que debe intervenir incluso frente a los intereses de los sectores con mayor poder económico cuando la distribución de la riqueza lo requiera.
La unidad peronista, en el centro del debate
Consultado sobre el escenario electoral y la construcción política de la oposición, Quintela fue enfático: la unidad del peronismo no puede ser un objetivo vacío, sino que debe estar acompañada de un programa que responda a los problemas reales de la ciudadanía.
“Hay un proceso que sigue siendo el camino hacia la unidad, una unidad con contenido, porque ese contenido tiene que decir qué es lo que debemos hacer para resolver los problemas de una sociedad golpeada, atacada y maltratada”, subrayó.
En ese sentido, consideró que el peronismo debe ser la columna vertebral de un frente político más amplio, capaz de movilizar voluntades más allá de sus propias fronteras ideológicas.
Sin opinión sobre candidaturas, pero con mirada puesta en el futuro
Ante las preguntas sobre posibles candidaturas propias o ajenas de cara a los próximos comicios, Quintela optó por el silencio estratégico. “No opino sobre las candidaturas. Opino sobre la realidad”, respondió, desviando el foco hacia el contexto social antes que hacia la disputa interna.
Sin embargo, cerró su intervención con un tono claramente optimista sobre el proceso político que impulsa el kirchnerismo y el peronismo en su conjunto.
“Lo vivo con mucha emoción, con mucha alegría y con mucha expectativa. Este encuentro nos fortalece física, espiritual e intelectualmente para afrontar el proceso de unidad y de transformación que necesita la Argentina”, concluyó.
Las palabras de Quintela se inscriben en un momento de reconfiguración del mapa opositor a nivel nacional, donde La Rioja aparece como uno de los territorios desde donde se intenta trazar las coordenadas de un peronismo renovado, con anclaje en los valores históricos del movimiento y un discurso que apunta directamente al corazón del modelo económico libertario.