El Gobierno resignó la reforma a la Ley de Manejo del Fuego para salvar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada
El oficialismo llegó al Senado con un proyecto debilitado y tuvo que ceder dos de sus capítulos más polémicos para evitar derrotas en el recinto.
El Senado de la Nación aprobó durante la madrugada del viernes, en general, la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Sin embargo, la sesión dejó al descubierto las grietas de La Libertad Avanza en la Cámara alta: el Gobierno debió retirar, antes de la votación, el capítulo que proponía reformar la Ley Nacional de Manejo del Fuego (26.815), uno de los ejes más cuestionados de la iniciativa.
La decisión se repitió por segunda vez en pocas horas. Antes, el oficialismo ya había resignado el apartado vinculado a la flexibilización de la Ley de Tierras y la compra de campos por parte de extranjeros. Ambas concesiones dejaron en claro que el Gobierno no contaba con los votos suficientes para sostener esos puntos y prefirió retirarlos antes de exponerse a una derrota formal en el recinto.
Un proyecto que llegó condicionado
La iniciativa llegó al Senado luego de 17 modificaciones y cuatro postergaciones en su tratamiento, lo que ya anticipaba las dificultades del oficialismo para consolidar una mayoría estable. Las negociaciones previas no alcanzaron para blindar los capítulos más sensibles del texto.
Uno de los momentos clave de la sesión se produjo cuando los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, del bloque Por Santa Cruz —alineados con el gobernador Claudio Vidal— anunciaron que no acompañarían el capítulo sobre Manejo del Fuego. A ellos se sumó la senadora chubutense Edith Terenzi, quien también anticipó que votaría favorablemente la ley en general, pero no las modificaciones a la legislación sobre incendios forestales.
Ante ese escenario, La Libertad Avanza optó por retirar el capítulo para evitar una derrota parlamentaria.
Además, el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) había recomendado no aprobar la reforma, pese a que el Gobierno le había pedido al organismo que postergara su pronunciamiento hasta después del tratamiento legislativo.
Qué proponía la reforma y por qué generó rechazo
Las modificaciones impulsadas por el Ejecutivo apuntaban a eliminar las restricciones incorporadas en 2020 a la Ley Nacional de Manejo del Fuego. En concreto, buscaban derogar los plazos que impiden alterar el uso de terrenos afectados por incendios: la norma vigente protege durante 60 años los bosques nativos, los bosques implantados y las áreas naturales incendiadas, mientras que prohíbe por 30 años cualquier emprendimiento inmobiliario, actividad agropecuaria o cambio de uso del suelo en zonas afectadas por el fuego.
El argumento oficial era que esas restricciones vulneraban el derecho de propiedad. Sin embargo, sectores políticos y ambientales advirtieron que eliminarlas podía favorecer maniobras especulativas, al habilitar cambios de destino en tierras incendiadas para uso inmobiliario.
En ese sentido, la senadora riojana Florencia López había advertido, durante el debate previo, que flexibilizar la norma podía terminar incentivando incendios intencionales con fines especulativos y facilitar operaciones sobre superficies degradadas.
Qué aprobó finalmente el Senado
Con la caída de los capítulos sobre Ley de Tierras y Ley de Manejo del Fuego, el Senado aprobó en general una versión recortada del proyecto original. El texto que continúa su trámite legislativo mantiene los ejes vinculados al régimen de desalojos, las modificaciones en materia de expropiaciones y las medidas orientadas a reforzar las garantías sobre la propiedad privada.
El resultado de la sesión reflejó los límites del oficialismo en el Senado y la dificultad de sostener una agenda legislativa amplia sin los consensos necesarios para hacerla avanzar sin concesiones.
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