Pymes y el costo de la energía: el reclamo que llega a Chilecito

Las facturas de luz que asfixian a los pequeños negocios: el reclamo que también llega a Chilecito

El costo de la energía eléctrica se convirtió en una pesadilla para miles de pequeñas y medianas empresas en todo el país. Y Chilecito no es la excepción. Comerciantes, talleres, emprendedores y productores locales conviven con una realidad que se repite: pagar la luz cada vez más caro, sin entender muy bien por qué ni cómo frenarlo.

A nivel nacional, Industriales Pymes Argentinos (IPA) salió a denunciar públicamente el impacto que está teniendo el nuevo esquema de contratación de energía eléctrica, que entró en vigencia el 1° de noviembre de 2025 a través de la Resolución 400/2025 de la Secretaría de Energía. La normativa modificó las reglas del Mercado Eléctrico Mayorista y habilitó a los grandes usuarios a contratar directamente su energía y potencia. Un cambio de reglas que, según la entidad, tomó por sorpresa a gran parte del sector productivo.

El diagnóstico es preocupante. De casi 6.000 empresas alcanzadas por el nuevo sistema, solo unas 800 lograron cerrar contratos de abastecimiento. El resto quedó expuesto a condiciones desfavorables. Pero incluso quienes sí contrataron no escaparon al problema: hay casos en que el costo final de la energía terminó siendo el doble de lo pactado originalmente, por cargos adicionales no previstos.

“Hacemos contratos y terminamos pagando la energía hasta el doble de lo que pactamos. Alguien tiene que intervenir. No interviene nadie y consideramos que estamos siendo estafados”, expresaron desde IPA, con palabras que resuenan fuerte en cualquier pequeño empresario chileciteño que hoy mira su factura con desconcierto.

La entidad también advirtió que algunas empresas vieron sus facturas multiplicarse por cuatro, lo que derivó en endeudamiento y situaciones de quebranto en un contexto ya de por sí difícil, con el consumo en caída.

Desde IPA reclamaron que la transición hacia el nuevo esquema sea verdaderamente gradual, ordenada y previsible, tal como la propia normativa lo establece. Y apuntaron a una contradicción que muchos pymes sienten en carne propia: se les exige convertirse de un día para otro en especialistas en contratación energética, cuando su foco debería estar en producir, vender y sostener sus fuentes de trabajo.

En Chilecito, donde el tejido productivo descansa en pequeños y medianos emprendimientos, el encarecimiento de la energía no es un dato abstracto. Es una presión más sobre quienes cada día abren las persianas y apuestan al trabajo local.

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