El oro que crece a pasos de Guandacol: qué significa para el oeste riojano el récord registrado en Gualcamayo
A pocos kilómetros del límite que separa La Rioja de San Juan, la minería avanza con cifras que llaman la atención. La empresa Minas Argentinas, operadora del yacimiento Gualcamayo en el departamento sanjuanino de Jáchal, confirmó la intersección de 1,80 metros con 1.510 gramos de oro y 1.250 gramos de plata por tonelada. Según la compañía, es la mayor concentración de oro registrada en toda la historia del yacimiento.
El dato en crudo: 1.510 gramos equivalen a 1,51 kilos de oro contenido por tonelada de roca en ese punto de perforación. El resultado fue obtenido en el cuerpo Santiago, dentro del proyecto Carbonatos Profundos, y todavía requiere nuevas perforaciones para confirmar continuidad y geometría.
Pero la noticia no es solo sanjuanina.
Para las comunidades del oeste riojano, y para Guandacol en particular, Gualcamayo no queda lejos. La documentación oficial del proyecto ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) menciona expresamente a Guandacol, Huaco y Jáchal como localidades próximas, y señala que el acceso al campamento parte de la Ruta Nacional 40. Para los vecinos de esa zona, Jáchal no es un punto distante en el mapa: es parte de la circulación cotidiana, del comercio y del intercambio habitual.
A eso se suma otro dato que estrecha aún más el vínculo: la misma empresa que opera Gualcamayo tiene actividad exploratoria en territorio riojano. El proyecto Salamanca, ubicado en el departamento Coronel Felipe Varela, fue presentado ante autoridades provinciales y municipales en una reunión realizada en Guandacol a mediados de año. Investigadores de la Universidad Nacional de San Juan señalan que existe un vínculo geológico entre Salamanca y Gualcamayo, dado el interés de la compañía en extender la vida del yacimiento sanjuanino incorporando mineral de origen riojano.
El antecedente del proyecto Vicuña, que integra los emprendimientos Filo del Sol y Josemaría, muestra que estos procesos generan preguntas concretas para las comunidades del lado riojano: quién evalúa los impactos ambientales, cómo se distribuye el tránsito pesado, qué pasa con la infraestructura eléctrica y de caminos, y qué lugar tienen los proveedores locales.
En ese sentido, el Plan Quinquenal para el Desarrollo Minero de La Rioja 2026-2030 ubica a Guandacol entre los puntos donde se prevén acciones de capacitación y desarrollo de proveedores.
El récord de oro en Gualcamayo vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que los vecinos del oeste ya se hacen: cómo se va a integrar todo lo que crece en esta zona de la cordillera con las rutas, la energía, el trabajo y la vida de las comunidades que están del otro lado del límite provincial.
