La Rioja en alerta: la provincia supera la media nacional en suicidios y el sistema de salud mental busca respuestas
La provincia enfrenta una problemática que se agrava año tras año. Un especialista local advirtió sobre el aumento de casos y señaló los principales déficits en la detección temprana y la continuidad de los tratamientos.
La Rioja por encima del promedio nacional
La provincia lleva varios años registrando tasas de suicidio superiores a la media del país. Así lo confirmó el psiquiatra Fernando Ferreyra (M.P. 1819), quien analizó el estado actual de la salud mental en adultos y jóvenes durante una entrevista con Fénix Multiplataforma.
El especialista explicó que el suicidio no es un hecho aislado, sino el resultado de un proceso que, en la mayoría de los casos, no fue detectado ni abordado a tiempo. Esa brecha entre el malestar y la consulta sigue siendo uno de los principales problemas del sistema provincial.
El desafío de detectar a tiempo
Uno de los puntos más críticos señalados por Ferreyra es la dificultad para identificar casos en riesgo. Muchas personas no expresan abiertamente su situación e incluso pueden aparentar una vida cotidiana completamente normal, lo que complica la intervención oportuna.
Las causas, según el profesional, son variadas: depresión, consumo de sustancias, vulnerabilidad socioeconómica, factores culturales y falta de contención familiar son los más frecuentes. La depresión, en particular, mostró un crecimiento sostenido en los últimos años tanto a nivel provincial como nacional.
Un sistema que crece, pero con desafíos pendientes
En los últimos años, el sistema de salud riojano incorporó alrededor de 80 profesionales de salud mental en centros de atención primaria de toda la provincia. Para Ferreyra, ese avance es significativo porque amplió el acceso a quienes antes no tenían una puerta de entrada al sistema.
Sin embargo, el médico advirtió que el volumen de consultas no alcanza si no se garantiza la continuidad de los tratamientos. El acceso a medicación, dispositivos específicos y seguimiento sostenido en el tiempo son condiciones que todavía presentan falencias.
Notificación obligatoria: una herramienta clave
Entre las medidas en curso, Ferreyra destacó la implementación de un sistema de notificación obligatoria de intentos de suicidio. La iniciativa apunta a generar información más precisa sobre la magnitud real del problema y a mejorar las estrategias de intervención dentro del sistema sanitario.
La estigmatización, otro obstáculo
El especialista también puso el foco en un factor que muchas veces pasa desapercibido: el estigma social que aún rodea a la salud mental. Ese prejuicio lleva a que muchas personas posterguen o directamente eviten buscar ayuda, lo que aumenta el riesgo de que situaciones tratables deriven en tragedias.
Resultados a largo plazo
Ferreyra fue claro en cuanto a las expectativas: los frutos de las políticas actuales no serán inmediatos. Los tratamientos en salud mental requieren tiempo, seguimiento y consistencia. Por eso, sostuvo que es fundamental mantener estrategias integrales que combinen prevención, atención y acompañamiento, con el objetivo de reducir las tasas de suicidio y mejorar la calidad de vida de la población riojana.
