Estafa con la marca Wrangler: riojanos perdieron su inversión y la acusada huyó a España
Una causa que lleva años en los tribunales nacionales volvió a sacudir a vecinos de La Rioja. La Justicia argentina ordenó la captura nacional e internacional de Romina Paola Mojzeszowicz, de 49 años, procesada por quiebra fraudulenta en el marco de una maniobra que dejó sin respuesta a franquiciados riojanos y cordobeses que apostaron su dinero a la marca de indumentaria Wrangler.
Todo ocurrió entre agosto de 2008 y febrero de 2009, cuando varios inversores de La Rioja y Córdoba firmaron contratos para abrir locales de la marca y entregaron cheques por un total de $300.000 en concepto de garantía. Poco después, los comercios fueron intimados al cierre y el dinero nunca fue devuelto. La empresa detrás del negocio era Minicata S.A., que operaba con autorizaciones para subfranquiciar Wrangler. Según la acusación fiscal, al momento de firmar con los inversores, la firma ya estaba en quiebra y no podía cumplir sus compromisos.
El juicio llegó a su etapa final en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, pero cuando todo apuntaba a una resolución, Mojzeszowicz desapareció. Registros migratorios confirmaron que el 13 de agosto pasado abordó un vuelo de Air Europa con destino a España, sin autorización judicial para salir del país.
Ante la fuga, el fiscal Sandro Abraldes pidió que fuera declarada en rebeldía. El juez Gustavo Goerner hizo lugar al pedido y ordenó su captura a nivel nacional e internacional, notificando a INTERPOL para localizarla en suelo español y activar el tratado de extradición entre ambos países.
Para La Rioja, el nombre Wrangler tiene una herida abierta que va más allá de este caso judicial. La marca llegó a la provincia de la mano de VF Corporation, su propietaria internacional, que operaba una planta en Aimogasta. En 2017, esa fábrica cerró definitivamente y dejó en la calle a 105 trabajadores riojanos, muchos de ellos de la zona del interior provincial.
Hoy, los damnificados riojanos por la estafa de las franquicias esperan que los mecanismos de cooperación internacional den resultado y que la acusada regrese al país para responder ante la Justicia. La causa sigue su curso y los ojos están puestos en España.
