El gasoducto de Chilecito se termina: la provincia pone los fondos que la Nación dejó de girar
Para los productores, bodegueros y trabajadores del parque industrial de Chilecito, la noticia lleva meses de espera. El gasoducto productivo que debía conectar la ciudad con el suministro de gas natural estaba frenado con el 93% de los trabajos completos. Un último tramo, apenas el 7% restante, tenía en suspenso una obra que puede cambiar la ecuación de costos de toda la agroindustria local.
Ahora, la Cámara de Diputados de La Rioja ratificó el acuerdo alcanzado entre el gobernador Ricardo Quintela y la empresa constructora mendocina para retomar los trabajos y llevarlos a su fin. La provincia desembolsará $3.000 millones en cuotas durante ocho meses, fondos propios del tesoro provincial, para completar el tendido hasta la planta reguladora del parque industrial chileciteño.
Por qué se paró todo
El corte fue abrupto. El último certificado de obra fue pagado en noviembre de 2023, cuando la Secretaría de Energía de la Nación y la empresa estatal Enarsa dejaron de girar fondos. Desde entonces, los trabajos quedaron paralizados y la deuda original de unos $6.000 millones se fue actualizando hasta los $26.000 millones que hoy reclama la constructora, ajustados por devaluación e inflación.
El diputado provincial Federico Sbiroli fue directo al marcar responsabilidades: “La provincia no tiene por qué pagar una deuda que es de la Nación. No pagaron más desde noviembre de 2023 y dejaron la obra en riesgo de abandono”. Sbiroli también cuestionó las declaraciones de Martín Menem, a quien acusó de “confundir a la gente” con versiones sobre quién debía hacerse cargo de la finalización.
El legislador trazó un paralelo con otras obras frenadas en la provincia, como la ruta 75 o el camino a Pampa de la Viuda hacia Chilecito, y señaló que el impuesto a los combustibles sigue recaudándose sin que la Nación aporte un peso al mantenimiento vial.
Lo que viene para Chilecito y los valles del oeste
La llegada del gas natural al parque industrial no es un dato menor para la economía local. Hoy, fábricas y bodegas operan con gas licuado de petróleo transportado a granel, un esquema que encarece los costos y resta competitividad frente a otras regiones. Contar con gas de red cambia esa realidad.
El diputado Raúl Cabral lo planteó en términos concretos: “Es una condición indispensable para el desarrollo. Va a permitir reducir los costos de producción y abrir nuevos proyectos industriales. Además, este tramo es la base para que el gasoducto pueda extenderse hacia Famatina y Felipe Varela”.
Su par Gonzalo Becerra sumó otra dimensión: el tendido también abre la puerta al suministro domiciliario y proyecta el servicio hacia el Valle del Bermejo y Villa Unión.
En paralelo a la reactivación de las obras, la provincia y la constructora presentaron un amparo ante la Justicia federal para reclamar los $26.000 millones que adeuda el Estado nacional. La disputa judicial avanza mientras las cuadrillas, al fin, vuelven al terreno.
