El gasoducto que tiene que llegar al oeste riojano, y con él a localidades cercanas a Chilecito, sigue en el centro de una disputa entre el Gobierno de La Rioja y la Nación. Ricardo Herrera, secretario general de la Gobernación, salió a decir con claridad que la Provincia no va a dar un paso al costado de una obra que costó 140 millones de dólares y que fue financiada y ejecutada casi en su totalidad por la administración riojana.
“Nosotros no nos podemos correr de una obra que ha costado a todos los riojanos hoy 140 millones de dólares”, dijo Herrera en declaraciones radiales. Según el funcionario, el Gobierno nacional pidió que la Provincia se aparte de la etapa final del proyecto, algo que la gestión provincial rechaza de plano.
La obra en cuestión implica 310 kilómetros de cañerías para llevar gas al oeste de la provincia. Para los vecinos de Chilecito y la región, representa una posibilidad concreta de acceder a una mejora de vida que se viene esperando desde hace años. Por eso, la incertidumbre sobre su finalización genera preocupación en la comunidad.
En el centro del conflicto hay deudas económicas sin resolver. Herrera explicó que existe un certificado de obra pendiente que originalmente rondaba los 3.500 millones de pesos, pero que con actualizaciones ya supera los 10.000 millones, cifra que debería abonar la Nación a la empresa constructora. La Provincia, por su parte, ya habilitó un mecanismo de financiamiento en cuotas para cubrir una obligación cercana a los 3.000 millones de pesos.
El funcionario fue claro en cuanto al objetivo: “Lo que queremos es que se termine la obra”. Y dejó en pie la disposición provincial de seguir trabajando junto a la empresa y a las autoridades nacionales para superar las diferencias.
Herrera también mencionó otras obras que esperan financiamiento nacional, como los kilómetros pendientes del camino internacional de Pircas Negras y distintos proyectos viales que hacen a la conectividad de la región. “Necesitamos imperiosamente que se activen esas obras”, advirtió.
Y cerró con una frase que resuena con fuerza en cada vecino que espera el gas: “La gente es la que merece ser, en definitiva, la destinataria final de todas las obras”.
La disputa continúa abierta. Lo que está claro es que la obra existe, que fue pagada con plata de todos los riojanos, y que en Chilecito y el oeste provincial hay familias esperando que el gas llegue de una vez.
