Conocer Bariloche sin pagar alojamiento: la opción que cada vez más viajeros de todo el país están mirando de cerca
Viajar a la Patagonia es el sueño de muchos chileciteños, pero el bolsillo suele poner freno antes de hacer las valijas. El alojamiento en Bariloche es, para la mayoría, el gasto más pesado de cualquier escapada. Sin embargo, hay una alternativa que viene ganando terreno entre los viajeros argentinos: el voluntariado en hostels, que permite cubrir el hospedaje a cambio de unas horas de trabajo diario.
La propuesta está publicada en la plataforma Worldpackers y es concreta. Un hostel de Bariloche ofrece alojamiento completo a cambio de 24 horas de colaboración por semana. No es un trabajo de tiempo completo: son aproximadamente tres horas y media diarias dedicadas a tareas del hostel, y el resto del tiempo queda libre para recorrer la ciudad, los lagos y la montaña.
¿Qué tareas hay que hacer?
Las actividades que pide el hostel son variadas y accesibles. Incluyen atención en recepción, limpieza de dormitorios y espacios comunes, armado de camas, ayuda con reservas y pagos, y participación en la organización de tours por la ciudad. Nada que requiera experiencia previa, solo buena disposición y ganas de sumarse.
El hostel tiene reseñas positivas en la plataforma, con una calificación de 5 puntos. Quienes ya pasaron por la experiencia destacan el buen clima del lugar y la posibilidad de compartir la estadía con otros voluntarios y turistas de distintos países.
¿Quiénes pueden anotarse?
La convocatoria está abierta para personas que viajen solas, no para parejas o grupos de dos. Se pide inglés intermedio o español fluido, y la estadía mínima es de tres semanas. Los meses disponibles van desde octubre de 2026 hasta marzo de 2027, lo que incluye toda la temporada de verano patagónico.
Para postularse hay que crear un perfil gratuito en Worldpackers y enviar una solicitud directa al hostel. El alojamiento está cubierto por el intercambio, pero los pasajes, el seguro de viaje y el transporte interno corren por cuenta de cada voluntario.
Una opción para quienes tienen tiempo, ganas de conocer gente nueva y el sueño patagónico en mente. Para los chileciteños que buscan estirar el viaje sin que el presupuesto explote, vale la pena echarle un vistazo.
