La Rioja aprueba una moratoria tributaria: comerciantes, productores y empresas podrán regularizar sus deudas en hasta 24 cuotas
La Cámara de Diputados de La Rioja dio luz verde a un régimen especial de regularización tributaria impulsado por el gobernador Ricardo Quintela. La medida permite a contribuyentes, comerciantes, productores y empresas saldar deudas acumuladas con el Estado provincial bajo condiciones más accesibles que las habituales.
¿Qué alcanza la moratoria?
El régimen abarca obligaciones correspondientes a los impuestos sobre Ingresos Brutos, Sellos, Automotor e Inmobiliario, además del aporte extraordinario. Se trata de uno de los paquetes tributarios más amplios en términos de alcance que ha aprobado la Legislatura provincial en los últimos tiempos.
Entre las condiciones más relevantes, la moratoria contempla planes de pago de hasta 24 cuotas. Los beneficios varían según la modalidad de cancelación elegida: quienes opten por plazos más cortos acceden a mayores ventajas.
Es importante aclarar que la herramienta no implica una reducción general de impuestos ni modifica las obligaciones tributarias vigentes. Se trata de un mecanismo excepcional y temporario para facilitar la regularización de deudas ya contraídas.
Una respuesta al sector productivo y comercial
La iniciativa no surgió en el vacío. Fue, en parte, una respuesta directa a una demanda concreta del sector comercial riojano. El ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Fabián Blanco, reconoció públicamente que “los comercios solicitaron la posibilidad de una moratoria” y que el Ejecutivo avanzó a partir de ese planteo.
“Hemos presentado un proyecto a la Cámara de Diputados para que pronto podamos tener un plan de pagos para que la mediana y pequeña empresa pueda acceder, entendiendo que hay voluntad de pago”, señaló Blanco antes de que se aprobara la norma.
Esa lectura política es clave: el Gobierno provincial reconoce que hay contribuyentes con voluntad de cumplir sus obligaciones, pero que el contexto económico les dificulta hacerlo en las condiciones ordinarias.
Equilibrio entre recaudación y realidad económica
El trasfondo de la medida refleja una tensión que atraviesa a varios gobiernos provinciales: cómo sostener los recursos del Estado sin profundizar las dificultades del sector privado. En La Rioja, esa tensión es especialmente visible en el segmento de las pequeñas y medianas empresas, que históricamente han tenido una relación compleja con el fisco provincial.
La moratoria busca ser un punto de encuentro entre ambas necesidades. Al facilitar el pago de deudas acumuladas, el Estado recupera recursos que de otro modo permanecerían incobrables, mientras que los contribuyentes evitan sanciones, intereses adicionales y posibles acciones de cobro compulsivo.
¿Qué sigue?
Tras la aprobación legislativa, la Provincia deberá avanzar en la reglamentación del régimen y en los mecanismos operativos para que los interesados puedan adherirse. Aún no se han precisado fechas de inicio ni canales oficiales de adhesión, aspectos que serán claves para evaluar el impacto real de la medida en el tejido productivo riojano.