Día del Traductor y la riqueza de las lenguas ancestrales en la memoria colectiva riojana
El 30 de septiembre se celebra el Día Internacional del Traductor, en honor a San Jerónimo, traductor de la Biblia. En La Rioja, esta fecha es una excelente oportunidad para poner en valor la traducción de toponimias y vocablos de orígenes kacán y cacán que nombran nuestros cerros y pueblos.La traducción no solo consiste en pasar palabras de un idioma moderno a otro; es también el puente necesario para rescatar la cosmovisión de las culturas originarias. En La Rioja, gran parte de la geografía cotidiana tiene nombres heredados de los pueblos diaguitas y olongastas que habitaban estas tierras antes de la llegada de la colonización española.
Términos como Talampaya (“río seco del tala”), Famatina (“madre de los metales”), Pampa de la Viuda o Fatinatina esconden significados poéticos y topográficos que sobrevivieron gracias al trabajo de historiadores, lingüistas y cronistas locales. Traducir e interpretar estas palabras nos permite comprender la relación de respeto y simbiosis que las antiguas civilizaciones mantenían con el entorno natural.
En el mundo globalizado de hoy, recordar esta labor revaloriza la función de los profesionales del lenguaje y, al mismo tiempo, rescata la memoria oral de las voces riojanas que se resisten al olvido.
DATO CURIOSO
Muchas toponimias riojanas combinan raíces indígenas con la fonética castellana; por ejemplo, la terminación -gasta presente en Aimogasta, Malligasta o Machigasta proviene del cacán y significa “pueblo” o “asentamiento”.
