La salud mental de los jóvenes y la alimentación en el centro de una agenda que también llega a Chilecito
La provincia de La Rioja y UNICEF Argentina arrancaron la planificación conjunta de un plan de cooperación que se extenderá hasta 2030. El foco está puesto en dos temas que preocupan a muchas familias de la región: la salud mental de los adolescentes y el acceso a una alimentación saludable.
El puntapié lo dio el acuerdo firmado el 30 de julio pasado entre el Gobierno provincial y UNICEF. Semanas después, distintas áreas del Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración Social se reunieron con equipos del organismo internacional para comenzar a definir las líneas de trabajo concretas. La Secretaría de Inclusión y Desarrollo Social, junto a las subsecretarías de Niñez, Adolescencia y Familia y de Seguridad Alimentaria participaron del primer encuentro de planificación.
Para muchos papás y mamás de Chilecito, estos temas no son nuevos. La salud mental de los chicos y chicas, el acceso a una buena alimentación en las escuelas, en los barrios, en los hogares, son conversaciones que aparecen seguido en las plazas, en las esquinas, en los pasillos de los centros de salud.
El ministro Alfredo Menem explicó que la primera etapa de trabajo se concentrará en esas dos áreas. “Nos vamos a enfocar en salud mental adolescente y en los entornos saludables alimenticios, que hacen a una problemática transversal y de la sociedad”, dijo. También subrayó la necesidad de aprovechar mejor los recursos disponibles y de sumar a la comunidad en la construcción de respuestas.
La vicegobernadora Teresita Madera sumó otro punto clave: la familia. Para ella, no alcanza con hablar de salud mental solo desde el sistema de salud. “Tenemos que incorporar dentro de ese trabajo algo más importante, a la base, que es la familia”, afirmó. Y reconoció que hay una tarea “titánica” por delante, que requiere trabajo interdisciplinario, recursos y decisión política.
El plan con UNICEF busca fortalecer lo que la Provincia ya viene haciendo, incorporando asistencia técnica y nuevas herramientas para mejorar las intervenciones en el territorio. Para comunidades como Chilecito, donde los equipos de salud trabajan con realidades complejas y recursos acotados, ese respaldo puede marcar una diferencia concreta en la vida de los chicos y sus familias.
La agenda seguirá tomando forma en los próximos meses, con el horizonte puesto en 2030 y con el bienestar de las infancias y adolescencias riojanas como norte.
