Un libro riojano sobre OVNIs tiene ahora reconocimiento oficial: el Concejo Deliberante de la capital declaró de Interés Municipal, Cultural y Turístico a “OVNIS EN LA RIOJA – Relatos Documentados”, la obra del periodista e investigador Ángel Flores. Para muchos vecinos y aficionados al tema en toda la provincia, incluida Chilecito, la noticia no pasó desapercibida.
La declaración quedó formalizada a través de la Ordenanza N° 6859, impulsada por la concejal Luciana De León. La iniciativa reconoce una obra que reúne testimonios, relatos y documentación sobre avistamientos de fenómenos aéreos no identificados registrados en distintos departamentos riojanos a lo largo de los años.
Para Flores, el reconocimiento tiene un valor doble: institucional y simbólico. “Agradezco al Concejo Deliberante y a la concejal Luciana De León por este reconocimiento. Es el primer libro en La Rioja sobre esta temática”, dijo el autor, quien lleva años recorriendo la provincia para recopilar casos y testimonios que durante décadas circularon solo de boca en boca o en registros dispersos.
Pero el proyecto no se detiene ahí. Flores adelantó que junto a integrantes del Grupo IAAC (Investigadores de Anomalías Aéreas de Cuyo) ya trabajan con prestadores turísticos de La Rioja para desarrollar el turismo ufológico en la provincia. La idea de una Ruta OVNI riojana empieza a tomar forma concreta, vinculando lugares de avistamiento, investigación, cultura y turismo.
Chilecito, con su entorno serrano, su cielo despejado y su historia de relatos populares, aparece naturalmente como uno de los territorios con potencial para sumarse a esa ruta. Los cerros, los valles y las noches estrelladas del departamento son escenario habitual de historias que muchos vecinos guardan y que pocas veces llegan a la escritura o al registro formal.
La declaración del Concejo abre la puerta a que esos relatos ganen visibilidad y sean reconocidos como parte del patrimonio cultural de la región.
El libro “OVNIS EN LA RIOJA – Relatos Documentados” ya está disponible en Librería Rayuela, en la ciudad capital. Una oportunidad para los chilecitanos curiosos de conocer qué se vio, dónde y quiénes lo contaron en nuestra propia tierra.
