130 familias sin trabajo: la quiebra de una fábrica de pallets que sacude al país
La Justicia declaró la quiebra de Linor SRL, una de las principales empresas fabricantes de pallets del país, con planta en el sur de Misiones. El cierre dejó sin trabajo a 130 operarios y abrió un proceso judicial para recuperar bienes, cobrar deudas y resolver los reclamos de salarios e indemnizaciones impagos.
La historia de Linor es la de muchas familias que hoy no saben cómo llegar a fin de mes. La empresa llevaba más de veinte años en el sector forestoindustrial y abastecía de pallets y tarimas a grandes compañías del mercado interno como Arcor, Quilmes, Loma Negra y Ledesma, además de haber exportado a Brasil. Pero el peso de las deudas terminó por hundir a la firma.
En mayo de este año, la planta paró la producción. Antes del cierre definitivo, la empresa había adelantado las vacaciones de sus 130 trabajadores. Desde entonces, los operarios hacen guardia en los accesos para evitar que se retire maquinaria, ante sospechas de vaciamiento. El gremio maderero denunció irregularidades y exige que se paguen al menos dos meses de sueldos adeudados, vacaciones, aportes a la obra social e indemnizaciones. Los propios trabajadores habían aceptado una reducción salarial del 20% intentando sostener sus puestos.
El Juzgado Civil y Comercial Nº 8 de Posadas, a cargo de la jueza Adriana Beatriz Fiori, decretó formalmente la quiebra tras el incumplimiento de un acuerdo preventivo. La resolución ordena la incautación de inmuebles, maquinaria, vehículos y documentación contable, el bloqueo de cuentas bancarias y la inhibición general de bienes de la empresa. Además, el socio gerente y fundador de la firma, Juan Carlos Lorenzo, quedó con prohibición de salir del país hasta que se presente un informe completo sobre la situación patrimonial de Linor.
Uno de los detonantes de la crisis fue una deuda de aproximadamente 500 millones de pesos con el organismo recaudador nacional, contraída en 2024, que derivó en embargos sobre las cuentas bancarias de la empresa. A eso se sumaron compromisos impagos con la distribuidora eléctrica y la contracción de la demanda que golpeó a todo el sector.
En los próximos 30 días, la sindicatura deberá elaborar un informe con los datos de los 130 empleados despedidos: fechas de ingreso, salarios adeudados e indemnizaciones correspondientes. Ese documento será clave para que los trabajadores puedan cobrar lo que les deben.
El caso de Linor se suma a una serie de cierres y quiebras de empresas en distintos rubros y provincias del país, en un contexto económico que sigue golpeando a las familias trabajadoras.
